Llevo unos días enfermo, nada grave pero sí molesto, duermo mal y eso me agobia, y de momento sólo he encontrado una manera de olvidarme de mis dolencias: ver cine.
La película escogida el otro día fue “Náufrago”. Vi, reconocí por qué la vida merece que la vivamos, me cercioré de lo que es un amigo, de lo que te ayuda un amigo, y de lo que significa perder un amigo. Sí, Wilson era una pelota, pero también un amigo, era su apoyo en los momentos difíciles, su compañero en el viaje de la vida, estaba ahí (espero no dar la impresión de estar mal de la cabeza ¡es una metáfora!).
El psiquiatra del gran Will Hunting ya se lo advertía: sabrás amar de verdad a otra persona, cuando seas capaz de amarla más que a ti mismo.
El titular lo dice todo, la gente prefiere ser feliz, divertirse, ver la vida de otra manera, ¿tú? Creo que todos deseamos esto, es difícil y lo sabemos, pero se puede. Sólo os propongo vivir viendo el lado divertido de la vida, porque todo tiene un lado divertido, agradable o simpático. Disfrutad con este vídeo tanto como con la vida.
¿Soy feliz? Cada día tomo esa decisión, yo elijo con que pie me levanto, ¿derecho o izquierdo?, yo elijo aprender o no, yo decido si quiero disfrutar o no. De esta decisión depende cómo va a transcurrir mi día, y directamente cómo va a ser el día de los de mi alrededor, de mi mundo, ¿son mis circunstancias o las circunstancias? Personalmente prefiero que sean mías, ¿que algo sale mal? yo decido si aprender de ello, sacar lo positivo, o, si me hundo, si prefiero desaprovechar mi libertad.
Sé que no es fácil realizar esto que digo, pero si se piensa sencillamente, todo en la vida es acerca de elecciones, cuando quitas todo lo demás, cada situación es una elección, elegir qué reacción tomar ante cada situación depende de ti, tú eliges estar de buen humor o mal humor, en definitiva, ¡tú eliges cómo vivir la vida!, ¡tú eliges con qué pie levantarte!
Un cuento me hizo darme cuenta de esto, si no recuerdo mal el cuento acababa de esta manera (o similar, perdonad a mi memoria):
“…Jerry, con el disparo en el pecho entraba en quirófano, fue preguntado por el médico si era alérgico a algo, Jerry cogiendo aire dijo: ‘Sí, a las balas’. Todos rieron, pero no era alegría precisamente lo que allí se vivía, vio en las caras de los doctores la expresión de ‘este hombre está muerto, no hay nada que hacer’, Jerry alzó la voz y dijo: ‘Estoy vivo, y quiero que se me opere como si estuviese vivo’. Jerry vivió”.
Es verdad que los médicos tuvieron mucho que ver, pero estoy seguro de que la actitud del joven Jerry fue muy importante, él eligió vivir, él eligió ser positivo, él fue capaz de ver lo bueno donde todo parecía malo.
Vuelvo a preguntar, ¿extrema izquierda o extrema derecha? ¿levantarte con qué pie? eso dependerá si eres zurdo o diestro pero por favor levántate con buen pie.
Aquí os dejo a Neil Young cantando “Buffalo Springfield”. Lo mismo no os dice nada pero a mí estas canciones me gustan bastante y me hacen reflexionar. ¡La vida es bonita! Disfrutadla.
“Me fastidia ir por la calle, viajar en metro o autobús y ver a la gente triste, ya no ríen, están serios, se me quitan las ganas de reir a mi también, no tengo razones para hacerlo, el mundo es muy complicado”.
Estas fueron las palabras de un muy buen amigo mío, pensé que como siempre, estaba exagerando, (quizá fuese porque estaba un poquito hasta las narices ya de que siempre se quejara, de que fuese tan negativo, a mi eso me agobiaba), pero he de decir que en este caso no le faltaba razón, en las siguientes semanas comprobé que la gente apenas sonreía.
Me decidí para cambiar el asunto, quería cambiar el mundo, incrédulo de mí, tarde algo de tiempo en darme cuenta de que no era cosa sencilla, estuve a punto de hundirme pero leí la siguiente historia, que por cierto, me dió la solución;
“Un gran científico llevaba mucho tiempo en el sótano de su casa investigando para dar con una fórmula la cual cambiaría el mundo, haría del mundo un buen sitio para vivir.
Cierto día, su hijo de seis años bajó donde estaba su padre para jugar con él, el padre le pidió que no le molestara que estaba en cosas muy importantes, pero el niño no hacia caso, quería jugar con su padre, ya desesperado, el padre decidió coger una hoja de papel de periódico que había encima de la mesa cuyo dibujo era un mapa del mundo, lo partió en muchos trocitos y le dijo a su hijo que lo hiciera , pensando que este trabajo le llevaría tiempo al niño y así, por fin, le dejaría en paz.
Para su sorpresa, a los cinco minutos el niño le dijo que ya estaba, que el puzzle había sido completado, incrédulo el padre, se giró y miró hacia la hoja rota en cientos de pedacitos, efectivamente el puzzle estaba completado, -hijo, tu nunca habías visto un mapa del mundo, ¿cómo has conseguido completar el puzzle?- preguntó el padre, a lo que el hijo le respondió; – es verdad que nunca había visto un mapa del mundo, pero en el otro lado de la hoja había una foto de la cara de un hombre que sí sabia lo que era y había visto mas de una vez, y pensé que si arreglaba al hombre, también arreglaría al mundo”.
¡La solución estaba en mí! Cambiar muchas cosas solo dependía de que yo riera! me alegré, y por ello, desde que leí la historia sonrío más en cada momento, desde que sonrío más en cada momento veo más caras sonrientes en el metro, desde que veo más caras sonrientes en el metro, me rio más, y desde que me rio más, mi amigo deja de ver este mundo tan complicado, y así, sigo riendo más.
Es curioso lo que hace la risa y lo mejor de todo es que no me cuesta nada.